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1/12/2016
Conoce la historia de Gustavo, uno de nuestros pacientes rehabilitado con éxito en el HJM
 
Con solo 6 meses de edad Gustavo fue derivado al HJM desde la Clínica Dávila donde tuvo que ser traqueostomizado debido a complicaciones derivadas de un virus sincicial.

. Su madre Javiera y abuela Marcela Aguilar, recuerdan con emoción el proceso que vivieron con Gustavo: “Fue complicado llegar al Hospital Josefina Martínez, porque no nos habían explicado mucho sobre la condición de Gustavo, no sabíamos cuánto tiempo iba a tener que estar y uno no se imagina que un hospital es así, uno piensa que es más frío, que los niños no tienen contacto con otros niños y que están postrados en una cama, pero aquí es todo lo contrario. Fue un agrado llegar acá, se convirtió en la casa de Gustavo por años. Al principio costó, pero nos dimos cuenta que podíamos estar tranquilos y era el mejor lugar al que podíamos haber llegado.”

. Para Javiera no fue fácil, tenía solo 17 años cuando nació Gustavo y tuvo que enfrentarse a una difícil maternidad. “Gracias a esta situación pude madurar mucho, yo llegué acá muy joven y todas las otras mamás eran adultas, era otro mundo, pero me ayudó a crecer como mamá y persona. Con mi madre participamos mucho de la Escuela para la Familia, la que nos sirvió como apoyo psicológico. Servía para respirar del dolor de ver a tu hijo hospitalizado. La interacción con las otras mamás era muy enriquecedora, porque todas pasamos por lo mismo. En el hospital hay todo lo que uno necesita, tanto para los niños, mamás y familias, y eso a nosotros nos sirvió para seguir adelante y no tirar la esponja ya que es muy cansador tener a un ser querido hospitalizado…Los primeros años de mi hijo los vivimos con él internado, veníamos todos los días, no nos perdíamos nada de su proceso. Aquí aprendió a comer, caminar y hablar. Era un niño inquieto, juguetón y muy sociable, el equipo médico le tenía mucho cariño. Actualmente estamos con él de alta, ya no está traqueostomizado y hace una vida completamente normal, va al colegio, juega futbol y sigue siendo un niño alegre. Es como si nunca hubiese tenido nada.”

. “Después de toda experiencia uno saca cosas buenas y esto me sirvió para madurar como persona y encontrar mi vocación. Durante el tiempo en que estuve con Gustavo hospitalizado me di cuenta que quería ser Técnico Paramédico, entré a estudiar y recibí todo el apoyo de la gente que cuidaba a mi hijo. Como persona y profesional fue una excelente experiencia, tanto a mí como a mi familia el hospital nos ayudó mucho, si no hubiéramos llegado acá no se si estaríamos tan bien. Estamos agradecidos eternamente”

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